Durante la última década el ingreso anual por remesas de los seis principales países receptores latinoamericanos registró un dinamismo significativo y alcanzó 137,577 millones de dólares al cierre de abril de 2026. Esos seis países ordenados por su monto recibido son México, Guatemala, Colombia, Honduras, República Dominicana y El Salvador y sus remesas provienen fundamentalmente de los Estados Unidos.
El dinamismo de las remesas ha sido mayor en Guatemala, Honduras y Colombia, lo que refleja que de esos países se originó un flujo migratorio muy intenso hacia Estados Unidos. En el periodo 2024-2026, México ha sido el país de los seis considerados con menor dinamismo de sus remesas. El número de transferencias recibidas es un reflejo del número de mexicanos que las envían y en abril de 2026, su acumulado anual fue de 157,397,730 transferencias, inferior al alcanzado en marzo de 2025 de 166,852,500 transferencias, es decir, una disminución de su ritmo anual de 9.5 millones de remesas recibidas que implica una caída de casi 26 mil remesas diarias. Las cifras del mercado laboral de Estados Unidos sugieren que en 2025 y los primeros meses de 2026 ha habido un retorno significativo voluntario e involuntario de migrantes mexicanos, lo que ha propiciado una disminución de los envíos de remesas a México.



































