La Nota destaca que las remesas que recibe México del exterior incrementan los niveles de vida de los hogares receptores y reducen la pobreza. De hecho, las remesas medidas con relación al PIB alcanzan porcentajes muy altos en las entidades federativas con menores ingresos per cápita. La contribución de ese cuantioso ingreso cuyo destino principal es cubrir los gastos de manutención de hogares mexicanos, no es captada adecuadamente por la ENIGH, por lo que su aportación es prácticamente ignorada en la medición de la pobreza y de las desigualdades en el país. Así, la ENIGH 2024 solo capturó el 7.8% del ingreso por remesas, por lo que dejó fuera a 59,680 millones de dólares que recibieron los hogares mexicanos y que elevaron sus niveles de vida. Asimismo, la ENIGH 2024 solo capturó el 44% del ingreso disponible de los hogares. Ello significa que ese año el ingreso promedio de un hogar en México fue 2.3 veces el obtenido por la ENIGH, lo que redunda en una fuerte sobrestimación de la medición de la pobreza en el país. Considerando tales limitaciones la ENIGH tampoco es útil para medir las desigualdades y la distribución del ingreso en México.




































