Actualmente el Banco de México ya publica información trimestral sobre el ingreso de México por remesas electrónicas con apertura de las recibidas para depósito en cuenta y pago en efectivo. Dicha información es valiosa ya que permite dar seguimiento a la bancarización de las remesas. Las electrónicas representan el 99% del total de remesas. En el periodo 2013-2015, las remesas recibidas para depósito en cuenta se situaron en solo 11% del total de electrónicas, pero comenzaron a aumentar a partir de 2016 y alcanzaron 14.7% en 2019, 18.8% en 2020, 50.4% en 2025 y 52.7% en el primer trimestre de 2026. Así, ha habido una significativa sustitución de remesas que antes se recibían para pago en efectivo a depositadas en cuenta. Tal evolución es evidencia, por un lado, de que la industria de remesas ha realizado un importante esfuerzo por bancarizar esas transferencias y con ello lograr inclusión financiera de ese cuantioso monto de recursos y, por otro, del interés de los receptores de remesas de que al recibirlas en cuenta se integran al sistema financiero formal y se beneficien de los servicios que otorga, incluyendo la obtención de créditos. Además, al incrementarse la captación de recursos del sistema financiero por las remesas depositadas en cuenta se facilita la canalización de créditos hacia usos productivos, con lo que esas transferencias del exterior contribuyen al desarrollo económico del país.




































