Mensaje del Director General Estimados miembros: Todo observador del marco institucional para la gestión macroeconómica en el mundo y en la región durante los últimos años deberá coincidir en que se han producido importantes cambios, entre los que se destaca el fortalecimiento de la autonomía de la banca central. El impulso detrás de este proceso fue el fracaso de la vieja banca central en cumplir con su cometido básico de proporcionar a la sociedad una moneda sana y un sistema financiero estable, atribuible en gran parte a su subordinación a los desequilibrios fiscales. Por ello la nueva banca central que surge de este proceso no sólo atraviesa cambios internos, sino que el marco a través del cual se relaciona con los demás elementos del estado se transforma. Como consecuencia, la banca central hoy vive una nueva realidad con mandatos más precisos de la sociedad, con mayor independencia política, con mayor autonomía operativa y, en especial, con mayor prescindencia de la gestión fiscal. A cambio de ello la sociedad le exige mayor transparencia y una rendición de cuentas más detallada, tanto en los aspectos operativos de su política monetaria como en sus procedimientos administrativos internos. El Centro entiende que los resultados de esta transición han sido muy promisorios; en nuestra región hasta pueden llamarse espectaculares, aun cuando debemos reconocer que en los últimos años el contexto general de política macroeconómica se ha visto beneficiado por el entorno mundial. Pero no debemos perder de vista que, si bien la manifestación positiva de corto plazo ha sido la caída de la inflación, el valor duradero a preservar es el institucional. Es por ello que el CEMLA ha querido apoyar este proceso, mediante la organización de eventos que enfocan el tema de lo que se ha dado en llamar gobernanza de banca central. Es decir, el conjunto de formas que tiene la banca central de relacionarse con las demás estructuras del estado y con sus distintos públicos, así como entre sus propios órganos de funcionamiento interno. Y en este proceso se ha notado una tendencia interesante: en los bancos centrales ha crecido la demanda de capacitación en las áreas no operativas, es decir aquellas que no están directamente relacionadas con los mandatos clásicos de la autoridad monetaria. Ello tiene una explicación: la contraparte de una mayor autonomía operativa es un mayor escrutinio por parte de la sociedad. En este contexto, los miembros del CEMLA han querido fortalecer sus áreas y procedimientos de apoyo y control interno a las operaciones. Como respuesta, en el Centro hemos incorporado nuevas áreas a nuestra oferta de capacitación, en temas como planificación estratégica, control y manejo de riesgos, al tiempo que nos ha permitido un enfoque más afinado de las necesidades en el terreno operativo. Ello se ve reflejado en la oferta de mayores cursos en áreas de técnicas econométricas y modelos macroeconómicos para el 2008, tendencia que estimamos se mantendrá hacia el futuro.
Con ello reafirmamos nuestro compromiso con una banca central moderna, eficiente y transparente, que sea capaz de administrar tanto las épocas de bonanza como las de retracción. Muchas felicidades y nuestros mejores deseos para un venturoso año nuevo. Kenneth Coates Spry |